GRAN MISIÓN DIOCESANA (AÑOS DE LA FE, ESPERANZA Y CARIDAD)

GRAN MISIÓN DIOCESANA (AÑOS DE LA FE, ESPERANZA Y CARIDAD):

201213_span_TYF-logo«La celebración del 25 aniversario de la creación de la Diócesis de Getafe nos ofrece la oportunidad de dar gracias a Dios por todo lo que Él ha ido realizando estos años en nosotros y por las personas, sacerdotes, consagrados y laicos que, fieles a su llamada, han sido instrumentos dóciles y eficaces de la gracia divina.»

«Así pues, dedicaremos un año a la fe (curso 2012–2013), otro año a la esperanza (curso 2013-2014) y otro año a la caridad (curso 2014-2015), para culminar en el curso 2015-2016 con la celebración de la Gran Misión, coincidiendo con el 25 aniversario de la creación de nuestra Diócesis».

Así comienza la carta de nuestro obispo D. Joaquín «Llenos de amor por el hombre, con la antorcha de Cristo en la mano», con la que ha convocado la Gran Misión Diocesana. En este apartado de la web ofrecemos a todos los feligreses el texto íntegro de dicha carta, así como las catequesis elaboradas para el «Año de la Fe, y de la Esperanza». Al final de este articulo, se pondrá a disposición de los usuarios todos aquellos materiales, iniciativas y propuestas que puedan ayudar a nuestras comunidades, delegaciones y movimientos en la preparación de dicha misión a la que nos llama nuestro pastor diocesano.

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También os ofrecemos la homilía del Papa Francisco para clausurar el «Año de la Fe» con la presencia de las reliquias de San Pedro:

La solemnidad de Cristo Rey del Universo, coronación del año litúrgico, señala también la conclusión del Año de la Fe, convocado por el Papa Benedicto XVI, a quien recordamos ahora con afecto y reconocimiento por este don que nos ha dado. Con esa iniciativa providencial, nos ha dado la oportunidad de descubrir la belleza de ese camino de fe que comenzó el día de nuestro bautismo, que nos ha hecho hijos de Dios y hermanos en la Iglesia. Un camino que tiene Logo Año de la Caridadcomo meta final el encuentro pleno con Dios, y en el que el Espíritu Santo nos purifica, eleva, santifica, para introducirnos en la felicidad que anhela nuestro corazón.

Dirijo también un saludo cordial y fraternal a los Patriarcas y Arzobispos Mayores de las Iglesias orientales católicas, aquí presentes. El saludo de paz que nos intercambiaremos quiere expresar sobre todo el reconocimiento del Obispo de Roma a estas Comunidades, que han confesado el nombre de Cristo con una fidelidad ejemplar, pagando con frecuencia un alto precio.

Del mismo modo, y por su medio, deseo dirigirme a todos los cristianos que viven en Tierra Santa, en Siria y en todo el Oriente, para que todos obtengan el don de la paz y la concordia.
Las lecturas bíblicas que se han proclamado tienen como hilo conductor la centralidad de Cristo. Cristo está al centro. Cristo es el centro. Cristo centro de la creación, del pueblo y de la historia.

credo1. El apóstol Pablo, en la segunda lectura, tomada de la carta a los Colosenses, nos ofrece una visión muy profunda de la centralidad de Jesús. Nos lo presenta como el Primogénito de toda la creación: en Él, por medio de Él y en vista de Él fueron creadas todas las cosas. Él es el centro de todo, es el principio. Jesucristo, el Señor. Dios le ha dado la plenitud, la totalidad, para que en Él todas las cosas sean reconciliadas (cf. 1,12-20). Señor de la Creación, Señor de la reconciliación.

Esta imagen nos ayuda a entender que Jesús es el centro de la creación; y así la actitud que se pide al creyente, que quiere ser tal, es la de reconocer y acoger en la vida esta centralidad de Jesucristo, en los pensamientos, las palabras y las obras. Es así, nuestros pensamientos serán pensamientos cristianos, pensamientos de Cristo. Nuestras obras serán obras cristianas, obras de Cristo. Nuestras palabras serán palabras cristianas, palabras de Cristo. En cambio, la pérdida de este centro, al sustituirlo por otra cosa cualquiera, solo provoca daños, tanto para el ambiente que nos rodea como para el hombre mismo.

articulos-2087412. Además de ser centro de la creación y centro de la reconciliación, Cristo es centro del pueblo de Dios. Y precisamente hoy está aquí, al centro de nosotros. Ahora está aquí, en la Palabra, y estará aquí, en el altar, vivo, presente, en medio de nosotros, su pueblo. Nos lo muestra la primera lectura, en la que se habla del día en que las tribus de Israel se acercaron a David y ante el Señor lo ungieron rey sobre todo Israel (cf. 2S 5,1-3). En la búsqueda de la figura ideal del rey, estos hombres buscaban a Dios mismo: un Dios que fuera cercano, que aceptara acompañar al hombre en su camino, que se hiciese hermano suyo.

Cristo, descendiente del rey David, es precisamente el «hermano» alrededor del cual se constituye el pueblo, que cuida de su pueblo, de todos nosotros, a precio de su vida. En Él nosotros somos uno: un solo pueblo; unidos a él, participamos de un solo camino, un solo destino. Solamente en Él, en Él como centro, tenemos la identidad como pueblo.

3. Y, por último, Cristo es el centro de la historia de la humanidad y también el centro de la historia de todo hombre. A Él podemos referir las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias que entretejen nuestra vida. Cuando Jesús es el centro, incluso los momentos más oscuros de nuestra existencia se iluminan, y nos da esperanza, como le sucedió al buen ladrón en el Evangelio de hoy.

Año-de-la-feMientras todos los otros se dirigen a Jesús con desprecio -«Si tú eres el Cristo, el Mesías Rey, sálvate a tí mismo bajando de la cruz»- aquel hombre, que se ha equivocado en la vida hasta el final pero se arrepiente, se agarra a Jesús crucificado implorando: «Acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino» (Lc 23,42). Y Jesús le promete: «Hoy estarás conmigo en el paraíso» (v. 43): su Reino. Jesús sólo pronuncia la palabra del perdón, no la de la condena; y cuando el hombre encuentra el valor de pedir este Gran Misionperdón, el Señor no deja jamás de atender una petición como esa. Hoy todos nosotros podemos pensar a nuestra historia, a nuestro camino. Cada uno de nosotros tiene su historia; cada uno de nosotros también tiene sus errores, sus pecados, sus momentos felices y sus momentos oscuros. Nos hará bien, en esta jornada, pensar a nuestra historia y mirar a Jesús y desde el corazón repetirle tanta veces, pero con el corazón, en silencio, cada uno de nosotros: «¡acuérdate de mí, Señor, ahora que estás en tu Reino!». Jesús, acuérdate de mí, porque yo tengo ganas de ser bueno, tengo ganas de ser buena, pero no tengo fuerza, no puedo: ¡soy pecador, soy pecador! Pero acuérdate de mí, Jesús: ¡Tú puedes acordarte de mí, porque Tú estás al centro, Tú estás precisamente en tu Reino! ¡Qué bello! Hagámoslo hoy todos, cada uno en su corazón, tantas veces. «¡Acuérdate de mí Señor, Tú que estás al centro, Tú que estás en tu Reino!».

La promesa de Jesús al buen ladrón nos da una gran esperanza: nos dice que la gracia de Dios es siempre más abundante que la oración que la ha solicitado. El Señor siempre da más de lo que se le pide, es tan generoso, da siempre más de lo que se le pide: ¡le pides que se acuerde de tí y te lleva a su Reino! Jesús está precisamente al centro de nuestros deseos de alegría y de salvación. Vayamos todos juntos por este camino.

Papa Francisco.

Para poder ver nuestro proyecto parroquial:

Proyecto

Para mas información acerca de la asamblea:

Inscripción Individual Adultos Asamblea

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Listado Grupo Adultos Asamblea

Listado Grupo Niños Asamblea

Para mas información acerca del congreso:

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Tríptico

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Inscripción

Cuestionario Niños

Información

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Para mas información:

http://www.diocesisgetafe.es/index.php/component/content/article/110-gran-mision-diocesana/999-gran-mision-diocesana

http://www.parroquia-inmaculada.es/congreso-de-la-gran-mision/

http://www.parroquia-inmaculada.es/asamblea-general-de-discipulos-misioneros/

http://www.granmision.com/

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https://www.facebook.com/granmision

Para encontrar material de formación relacionado con estos tres años, puedes descargartelos de aquí:

Carta Pastoral para la Gran Mision (Don Joaquin)

Carta Pastoral para el Año de la Fe (Don Joaquin)

Carta Pastoral para el Año de la Esperanza (Don Joaquin)

Carta Pastoral para el Año de la Caridad (Don Joaquin)

Catequesis – Año de la Fe

Catequesis – Año de la Esperanza

Catequesis – Año de la Caridad

Fides et Ratio (Juan Pablo II)

Porta Fidei (Benedicto XVI)

Lumen Fidei (Francisco)

Evangelii Gadium (Francisco)

Spe Salvi (Benedicto XVI)

Deus Caritas Est (Benedicto XVI)