MINISTERIOS DE ACOLITO Y LECTOR 2014

MINISTERIOS DE ACOLITO Y LECTOR 2014:

IMG_3939Hace unos dias nuestro querido seminarista Juan Carlos, que lleva sirviendo a nuestra comunidad parroquial durante dos años, fue instituido en los «Ministerios de Acólito y Lector»; el primer paso, por así decirlo, en su camino hacia el sacerdocio, os dejamos su testimonio sobre su preciosa experiencia y os pedimos que recéis por él y por todos los seminaristas:

“Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios” (Sal 63, 4)

¿Cómo explicar las obras de Dios? Es difícil, ciertamente, resumir en unas pocas líneas lo que supone recibir de Dios, por manos de la Iglesia, el don de los ministerios de lector y acólito.

Fue el pasado sábado 10 de mayo, en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús del Cerro de los Ángeles (Getafe). Junto con otros cinco seminaristas nuestro Obispo, D. Joaquín, tuvo a bien concedernos este don, que es a la vez tarea. Acompañados por todo el Seminario, nuestra familia y muchos de vosotros, celebramos de esta manera tan especial el día del San Juan de Ávila, patrón del clero secular español.

Externamente puede que no cambie nada: seguiré leyendo las lecturas de la Misa y repartiéndoos la Comunión. Pero lo que antes hacía por ayudar al sacerdote, ahora lo hago por mandato de la Iglesia. Es Ella quien me manda alimentar a mis hermanos con el Cuerpo y la Palabra del Señor: “escogido de entre los hombres, puesto en favor de los hombres” (Hb 5, 1).

Por eso es un paso muy importante en la formación de un seminarista, porque lo que haremos, si Dios quiere, dentro de unos años, de alguna forma ya lo estamos anticipando. Es una auténtica gracia, y como tal, inmerecida por nuestra parte. Por eso sólo cabe elevar un profundo “GRACIAS”.

Esto supone una apuesta en dos sentidos: una apuesta de la Iglesia por mí, y una apuesta mía para con la Iglesia. Para ello es clave la confianza. Es Dios quien lo posibilita. Es Él quien lo hace. Pero para que esto se dé, es necesaria la oración, tanto mía como vuestra, de mi comunidad parroquial. Sois vosotros los primeros destinatarios de mi ministerio. Rezad para que sea un digno servidor vuestro. A vuestras oraciones me encomiendo.

Fiado de la Iglesia, renuevo con verdadera alegría -aquella que sólo puede provenir de Dios- mi sí a Dios y a la Iglesia. Es María, nuestra madre Inmaculada la que me enseñó a decir un día “hágase en mí tu Voluntad”. Para siempre y por siempre.

Juan Carlos Perez.

Para mas información:

http://www.parroquia-inmaculada.es/sacramentos/orden-sacerdotal/

http://www.seminariodegetafe.com/