NAVIDAD CARITATIVA

NAVIDAD CARITATIVA:

09e48e4cLa satisfacción de ayudar

Cuánta razón tenía Jesucristo cuando dijo que “hay más dicha en dar que en recibir”, y es que estos días los jóvenes de la parroquia pudimos comprobarlo de primera mano. Repartidos en turnos, ejercimos de voluntarios. Estuvimos en Decathlon envolviendo regalos para recaudar dinero, todo para ayudar a  los más necesitados de Cáritas. También estuvimos repartiendo sacos de dormir a aquellos que en Navidad, no tenían donde dormir como Jesús hace 2000 años, por las calles principales de Madrid.

Por segundo año consecutivo por estas fechas nos dirigimos a Decathlon. A las once de la mañana comenzó el primer turno de jóvenes de la parroquia, que seguimos relevándonos hasta la noche. Los empleados de Decathlon fueron amabilísimos, nos hicieron sentir súper cómodos. Nos mostraron las que serían las mesas que nos servirían para desempeñar nuestra labor (un donativo a cambio de envolver regalos).

la fotoHabía gente por todas partes ultimando sus compras navideñas. Se acercaban a envolver sus regalos y cuando les explicábamos la campaña que estábamos realizando, todos se volcaron para ayudar con su granito de arena a los más necesitados, eran muy amables.

Y cómo no, también hubo espacio para las anécdotas mientras envolvíamos. Una señora me felicitó por la labor que estábamos haciendo y me deseó que los Reyes Magos me dejaran muchas cosas. Otra bromeó cuando envolví un balón, preguntándose si su hijo adivinaría lo que era antes de abrirlo (era evidente…). Intentar que el envoltorio de algunos artículos enormes quedaran vistosos, eran misión imposible, ¡no me quiero acordar de los bastones de esquí!

Había tanta gente, que la cola se hacía inmensa. Todos querían colaborar con sus donativos. Un señor me preguntó si la otra mesa, en la que también estaba otra voluntaria de la parroquia, era igualmente para ayudar a Cáritas. Se quería asegurar de que su donativo llegaría. Todos se mostraron muy solidarios y dispuestos.

la foto 1Entre nosotros, nos ayudábamos mutuamente con los turnos que nos relevaban, porque la afluencia de público se hacía cada vez mayor a medida que avanzaba el día.

Hubo personas que se interesaron por saber a dónde se destinaría el dinero recaudado. Era una satisfacción contestar que un comedor que presta su ayuda a más de cien personas todos los días, sería uno de los destinatarios de su ayuda. Un comedor de Cáritas en Alcorcón que no todos sabían de su existencia y que gratamente recibieron la noticia.

No hay nada mejor que llevarte a casa ese sentimiento de saber que lo que has hecho sirve para que otros puedan ser un poquito más felices. No hay nada más gratificante que dar sin recibir nada a cambio… Aunque sí, sí que recibimos algo a cambio, satisfacción, alegría de experimentar la solidaridad y la caridad de tantas personas.

¡¡Muchas gracias a todos!!

Clara Fernadez.

Para mas información:

http://www.parroquia-inmaculada.es/otros/caritas/