Mensaje de nuestro párroco

SEA NUESTRA ALEGRÍA Y NUESTRO GOZO

QUERIDOS HERMANOS:

¡ALELUYA, ALELUYA, Cristo ha resucitado!

Por fin cantamos “aleluya” al Padre eterno que, para rescatar a quienes éramos esclavos, entregó a su propio Hijo.

Por fin glorificamos al Hijo amado que, amándonos por encima de toda medida, ha pagado por todos nosotros, al eterno Padre, la deuda de Adán, cancelando para siempre la condena antigua del pecado.

Por eso adoramos también, agradecidos, al Espíritu Santo que, como río caudaloso salido del costado de la cruz gloriosa, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos y la alegría a los tristes, expulsando el odio, trayendo la concordia y doblegando la soberbia de los “faraones” poderosos que nos oprimen.

¡Qué asombroso beneficio del Amor de Dios con nosotros, que nos hace llamar feliz a la culpa que nos ha merecido tal Redentor!

Hermanos, ¡qué alegría y que gozo tan grande trae cada año la Pascua! Entremos en la alegría del corazón del Padre, unidos a su Hijo resucitado e invitemos a todos a hacer Pascua con nosotros, porque es eterna su misericordia.

FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN

DIOS OS BENDIGA

Con profundo afecto,

Francisco Cañadas, vuestro párroco.