PASCUA DEL ENFERMO 2016

PASCUA DEL ENFERMO 2016:

024El domingo 24 de abril trece fieles de la parroquia recibieron el sacramento de la Unción de Enfermos.

La ceremonia que tuvo lugar durante la celebración de la Misa Mayor de las 13:00 horas, estuvo presidida por nuestro vicario Ramón Alfredo Mirada (Pachús) y concelebrada por nuestro párroco Carlos Dorado, que también quiso recibir este sacramento.

En la Homilía Pachús invitó a acudir a Dios no sólo ante los problemas y las dificultades, porque “amar a Dios es un regalo que se da en sí mismo”. También recordó a todos los presentes que no hay que amar como lo hace el mundo, sino amar en gratuidad. “Amaos los unos a los otros como yo os he amado, con un amor característico de Dios. Lo que llamamos amor no debe ser correspondencia” y quien ama sólo porque es amado, no será feliz. En este día el Señor tenía una petición especial, que pensemos más en el prójimo y que nosotros “seamos los últimos”.

A través de la Unción de Enfermos el cristiano recibe una gracia especial para enfrentar las dificultades propias de una enfermedad grave o la vejez.

Pachús comenzó con la imposición de manos a los enfermos para después ungirles  la frente y las manos con el óleo santo.

Una persona puede recibir la Unción de Enfermos todas las veces que sean necesarias, bien por un estado grave de salud o para ayudar a sobrellevar una enfermedad. Con este sacramento el enfermo se une a la Pasión de Cristo para recibir consuelo, paz y ánimo. Sirve también para obtener el perdón de los pecados en caso de que el enfermo no haya podido obtenerlo por el Sacramento de la Reconciliación, restablece la salud corporal (si conviene a la salud espiritual) y prepara a quien lo recibe para el paso a la vida eterna.

La Unción de Enfermos se conocía antes como «Extrema Unción», pues sólo se administraba «in articulo mortis», a punto de morir.

 Clara Fernandez.

Para ver mas fotos:

001 - copia