PEREGRINACIÓN A CARAVACA DE LA CRUZ 2017

PEREGRINACIÓN A CARAVACA DE LA CRUZ 2017:

Me han pedido un testimonio de la peregrinación, por lo tanto, procuraré ser lo más fidedigno posible dentro de mis limitaciones, y siempre desde el corazón que no engaña nunca.

El día 5 de mayo nos reunimos en la parroquia, la Inmaculada, 25 feligreses de distintas parroquias de Alcorcón, para emprender la citada peregrinación. Me llevé una alegría, cuando al saludarnos me encontré con personas que, en su tiempo, fueron hermanos míos en la primera comunidad de Santa Sofía del Camino Neocatecumenal: Pilar (de César), Paco y Tere, Lidia.

Sobre las 17:00 emprendimos la marcha, en un autobús pequeño, pero bien equipado. Al inicio nos encomendamos al Señor y a la Santísima Virgen, con el rezo del Santo Rosario, con nuestro guía espiritual, amigo y párroco Francisco, y con la colaboración de nuestra hermana Socorro. Llegamos a Sangonera de la Seca sobre las 22:30 al hotel “La Paz” (nuestro cuartel general).

Aquí conocimos a nuestro guía Jesús Soler, hermano del que fue párroco nuestro y a su cuñada Ana, que en el autobús nos dio una pequeña catequesis sobre el Santuario de la Veracruz, donde se conserva una astilla de la manera de la Cruz del Señor: “Lignum crucis”.

Llegamos a la que fue antiguo patio de armas, del Castillo-Fortaleza que hoy es Santuario de la Veracruz, (antiguamente custodiado por la orden militar de los templarios). Basílica de la Vera Cruz, católica de estilo barroco, del siglo XVII – XVIII. Estamos precisamente en el año jubilar.

Y llegamos a lo más grande del día: la Eucaristía, una grandiosidad que emociona, lleno hasta la bandera, un día espléndido, peregrinaciones de distintos sitios de España, hasta de Navarra; con nuestro párroco celebrando y cuatro sacerdotes más. El que presidia la Eucaristía dio una homilía muy bella y profunda y nos habló: de las grandes miserias del hombre y de sus grandezas, cuando estamos unidos al Señor y a María. Aquí yo me sentí identificado, sobre todo con las miserias, y desde ese momento recobré energías espirituales consoladoras, que estaban muy bajas, y que me duraron toda la peregrinación.

Por ser año jubilar: es el año de la remisión de los pecados y de sus penas y de la reconciliación de la conversión y de la penitencia sacramental. Explicado por nuestro párroco.

Según el profeta Isaías la Iglesia proclama el jubileo como verdadero “año de gracia”.

Como todo esto fue así, fue renovado mi interior.

A continuación, hicimos una cola multitudinaria para besar la reliquia de la Cruz. A nuestro párroco le dieron el privilegio de portar la reliquia, para darla a besar; yo en este momento me emocione por besar lo que besaba, pero también por quien me la daba a besar.

Por la tarde nuestro nuevo guía Miguel Ángel nos explicaba todo lo relativo a las tradiciones.

Después fuimos a ver la exposición de Saltillo en la antigua iglesia de la Compañía de Jesús: siempre es un gozo para la visita, la belleza de las esculturas y pinturas del escultor, a menos que se tenga cierta sensibilidad. Destacaría la de San Juan y la de Verónica.

Visitamos el convento de San Juan de la Cruz y Santa Teresa en el Carmelo que tienen en Caravaca.

Todos los días rezábamos laudes y vísperas en el autobús y por supuesto el Santo Rosario.

El domingo en el autobús nos dirigíamos al casco antiguo de Murcia.

En Murcia cambiamos de guía, y tuvimos una chica llamada Puri. Vimos la iglesia de la Merced, plaza de Santo Domingo y por supuesto la catedral.

Me impresionó la catedral, pues pensé que sería más pequeña. Pasear por el interior es un lujo, tiene un órgano impresionante, Puri la guía, nos dijo que hay conciertos de órganos y vienen los mejores organistas del mundo. La capilla de los Vélez es muy bonita, una joya.

Seguidamente nos dirigimos al Santuario de la virgen de la Fuensanta patrona de Murcia.

Nuestra querida Puri, nos dice que se comenzó a construir en el año 1694 sobre los restos de la antigua ermita medieval, de estilo barroco, situada en pleno bosque. Nosotros celebramos allí la última Eucaristía de la peregrinación presidida por nuestro párroco, con una cara de emoción indescriptible, donde se veían los rostros la alegría; Jesús Soler nos deleitó con precios de salmos a la guitarra.

Para mí esta peregrinación, es un hito más en mi camino hacia el crecimiento espiritual más verdadero, ya que estoy muy apegado a las cosas.

Bendito y alabado sea el señor.

Claudio Máximo.