PRIMERAS CONFESIONES 2016

PRIMERAS CONFESIONES 2016:

1¡Un regalo! Compartir un domingo con los niños de 2º de catequesis, fue para mí ¡un regalo!

“De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 18,3)

Qué mejor manera de aprender de ellos, que compartiendo, conviviendo juntos.

Comenzamos compartiendo todos juntos la alegría del cristiano, La Eucaristía y desde allí fuimos al colegio La Inmaculada.

Ya el en el traslado se percibe la alegría de los niños, van felices, van contentos…. Y esto llama la atención de aquellos con quienes nos vamos cruzando, niños y mayores, se contagian de nuestra alegría e incluso más de uno nos regala una sonrisa, le cambia la cara. Es Jesús quien lo hace, pues camina con nosotros y eso se nota.

Una vez en el cole, nos repartimos por grupos y estuvimos jugando… Es precioso ver como ellos buscan aquello que les une y no lo que les desune o aleja, de manera que así todos pueden participar y pasarlo bien, les resulta fácil hacer unidad, les brota de su interior de manera natural.

Después de habernos desfogado….toca reponer fuerzas ¡¡ A comer!! Bendecimos la mesa y al ataque…. Es el momento de comer y compartir con los hermanos.

Después de comer nos preparamos para recibir la catequesis, nos tenemos que preparar: el martes ¡vamos recibir un nuevo Sacramento!, igual que en su día recibimos el Bautismo y el año que viene (D.m.) recibiremos la 1ª Comunión, este año nos toca recibir por primera vez el Sacramento de la Penitencia, del Perdón, de la Reconciliación.

Lo repartimos por rutinas, todos tenemos que pasar por las estaciones: en cada una de ellas se nos va explicando paso a paso este nuevo Sacramento.

¡Son esponjas!, su corazón está totalmente dispuesto a entender lo que les contamos los catequistas. Entienden perfectamente que el pecado nos aleja de Dios, y por eso entristecemos, nos enfadamos,… reconocen la ofensa y el daño que provoca con mucha más facilidad de lo que nosotros los adultos lo hacemos, no tratan de justificarse, sino que simplemente la reconocen.

Vemos una peli…es la vida de Mario….o eso creímos, porque al final resulta que era la vida de cada  uno de nosotros.

Ayer, estos niños recibieron por primera vez el Sacramento de  la Penitencia (Confesión).

Yo no puedo estar más agradecida a Dios por permitirme estar ahí, son instrumento del Señor, que me habla a través de ellos.

Le pido a Dios que me permita ir a su encuentro con la humidad con la iban estos niños a recibir su perdón, su abrazo de Amor y me conceda la alegría con la que salían sabiéndose perdonados y amados. ¡Que Dios os bendiga!

Ana Guijarro.